Adela Márquez | Espanish in London

Adela Márquez. 26 años. De Madrid y Málaga.

Estudié Periodismo en la Universidad de Málaga. Al acabar la carrera sentí la necesidad de cambiar de aires, así que decidí probar suerte en Salzburgo, Austria, donde estuve trabajando más de medio año como au pair. Cuando volví a España estudié un posgrado en radio y estuve trabajando en distintos medios como El Levante de Valencia, La Opinión de Málaga y una radio local. Lamentablemente, todos eran contratos temporales, sin estabilidad ninguna, así que decidí venir a Londres. Actualmente, trabajo en una conocida cadena de cafeterías y estudio un máster a distancia de Protocolo y Dirección de Comunicación.

Quería mejorar mi nivel de inglés y encontrar más independencia de la que tenía en España y con lo que ganaba allí no tenía el dinero suficiente para independizarme.

Sinceramente, no sé por qué elegí Reino Unido como destino. Llegué a Brighton, me gustó mucho, pero no cómo para quedarme a vivir allí. Me encanta la vida en las grandes ciudades como Londres: gente en la calle a todas horas y el estrés de ir corriendo a todas partes. Brighton es una ciudad más pequeña y mucho más calmada que Londres, así que al final me decanté por esta última. Mi objetivo al venir aquí no sólo era buscar un trabajo estable. Además, también quería mejorar mi nivel de inglés y encontrar más independencia de la que tenía en España y con lo que ganaba allí no tenía el dinero suficiente para independizarme. Es verdad que en España también podría encontrar un trabajo en la hostelería, pero por lo menos aquí estoy aprendiendo inglés y conociendo a muchas personas de distintos de países.

Mi mayor reto puede que haya sido encontrar casa. Cuando llegué, una casa decente se salía de mi presupuesto y estaba muy preocupada pensando en qué sitio acabaría viviendo. Visité decenas de casas buscando algo que me gustara y no fuera excesivamente caro hasta que por fin decidí quedarme con la que mejor pinta tenía. Por otra parte, el idioma también fue un reto. Cuando estaba en España pensaba que me sabía defender pues podía mantener conversaciones con algunos extranjeros. Aquí me di cuenta que mi nivel era básico. Podría haber mejorado mi inglés durante mi estancia en Austria, pero, desgraciadamente, la madre de la familia con la que trabajaba hablaba español, así que no pude aprender todo lo que hubiese querido.

Mi secreto para compaginar todo lo que hago es recortar mis horas de sueño. Eso sí, duermo poco porque yo quiero, porque no me quiero perder ningún plan.

Mi día a día es una locura pero me encanta. Mis compañeros de piso muchas veces me dicen que algún día van a llamar a mi madre porque nunca aparezco por casa [risas]. Un día normal, me levanto pronto, voy a trabajar y cuando acabo mi turno siempre hay un compañero que propone ir a comer o hacer algún plan. Los días que tengo libres me gusta hacer cosas diferentes como comer fuera de casa, visitar museos, ir a ver alguna obra de teatro, etc. A parte de todo lo anterior, también tengo que sacar tiempo para estudiar.  En mis días libres me levanto temprano para estudiar y así me queda el resto del día para disfrutar. Mi secreto para compaginar todo lo que hago es recortar mis horas de sueño. Eso sí, duermo poco porque yo quiero, no me quiero perder ningún plan.

Mi lugar favorito de Londres es Camden Town. Me encanta, perderme por las callejuelas y comer allí. También me gusta mucho la zona de Shoreditch por su arte urbano. Me atrae todo esto porque no tiene nada que ver con Málaga, la cual es preciosa pero mucho más clásica y antigua.

Antes me ahogaba en un vaso de agua con cualquier tontería y ahora puedo enfrentarme a cualquier problema sin darle la mayor importancia. Mi pensamiento es: lo que venga vendrá y ya lo solucionaré como sea.

Esta ciudad me ha cambiado pero no por el hecho de ser Londres. Salir de tu casa y de tu país, llegar a una ciudad totalmente diferente, donde no conoces a nadie, donde tienes que sobrevivir por tu cuenta… Todo esto te hace más fuerte. Al principio tuve días muy malos, pues empezar aquí era más complicado de lo que había pensado, aunque nunca pensé en abandonar. Por ejemplo, antes de venir aquí nunca había trabajado en hostelería. Todos mis trabajos anteriores habían estado relacionados con el mundo del periodismo. Poco a poco te vas haciendo más fuerte y vas cambiando la visión de las cosas. Además, valoras mucho el poder trabajar con gente joven de distintos países y ver que todos hemos venido a Londres para aprender inglés y buscarnos la vida. Antes me ahogaba en un vaso de agua con cualquier tontería y ahora puedo enfrentarme a cualquier problema sin darle la mayor importancia. Mi pensamiento es: lo que venga vendrá y ya lo solucionaré como sea.

No es que sienta nostalgia de mi país o de Málaga, lo que echo de menos es a la gente de allí. Tengo nostalgia de los cafés con mis amigos de toda la vida, echo de menos a mis hermanos y a mi familia, a tal punto que cuando estoy tres meses sin verlos ya siento la necesidad de volver. Sin embargo, no echo de menos la comida porque mi madre es una santa y me manda todos los meses una caja con comida [risas]. Además, cada vez que voy a España me mete todo lo que puede en la maleta, especialmente croquetas… tengo el congelador lleno de ellas [risas].

Claro que me gustaría regresar a España, pero no tengo planes a corto o largo plazo allí. Quiero volver algún día, pero al mismo tiempo me gusta mucho mi vida en Londres y a veces pienso que no me importaría en absoluto establecerme aquí. Conozco gente que lleva viviendo tres o cuatro años en Londres y que están en el punto de su vida en el que tienen que decidir entre quedarse o irse de esta ciudad. Yo ese momento todavía lo veo muy lejos.


Written by Espanish in London