Adrían Arroyo | Espanish in London

24 años. De Móstoles, Madrid. Casi 3 meses en Londres.

“Estudié para ser Técnico Superior en Animación y Actividades Físicas y Deportivas (TAFAD). En España me dedicaba al turismo y aquí en Reino Unido soy ejecutivo de ventas en una importante corporación de viajes, en la que se conglomeran más de treinta diferentes empresas a nivel mundial.

Mis padres fueron los primeros que me apoyaron y me dijeron: “No lo dudes. Vete, que esta experiencia te va ayudar en tu futuro”.

Hay muchos motivos por los que vine a Londres. En primer lugar, me di cuenta de que necesitaba mejorar mi inglés, pues es el idioma universal, especialmente en el sector en el que trabajo. Además, estaba en un punto de mi vida en el que necesitaba ponerme retos y demostrarme a mí mismo que podía salir de mi zona de confort. Así es como decidí enviar mi currículum a esta empresa. Aunque mi nivel de inglés no era muy alto, pasé el primer filtro y me citaron para una entrevista en Londres. Viajé desde Madrid, estuve unas cinco horas en aquí y me volví el mismo día. Mis padres fueron los primeros que me apoyaron y me dijeron: “No lo dudes. Vete, que esta experiencia te va ayudar en tu futuro”. Y de momento no se han equivocado. Hasta ahora, es la mejor experiencia de mi vida.

Mi mayor reto fue aprender a pedir servilletas en un bar [risas]. Fuera de bromas, es todo un reto conseguir que te acepten en una sociedad que está muy sobrecargada de extranjeros. Venir de tu país, empezar de cero, aprovechar tus oportunidades y poder ganarte el reconocimiento de la gente profesionalmente es todo un logro. Al principio todo lo malo se junta, te ves solo, se te van los ahorros y aunque sabes que lo estás haciendo por tu futuro, como no tienes resultados a corto plazo, te planteas la posibilidad de volver. Personalmente, los dos primeros meses fueron duros porque creía que había entrado a ocupar un puesto que me quedaba grande. No obstante, llega ese punto de inflexión que decides seguir adelante y luchar hasta el final. Ahora estoy muy bien y muy a gusto por todo lo que he conseguido. Me gusta animar a la gente a venir a Londres porque es una ciudad que da muchas oportunidades profesionales.

Para mi todo Londres es mi rincón favorito. Esta ciudad es tan polifacética que es imposible decidirme por un sitio en concreto.

Tengo horario de oficina, esto en Londres se valora mucho. Tengo amigos, entre ellos muchos españoles, que son profesionales muy cualificados pero que tienen que venir a trabajar en la hostelería, con unos horarios muy duros y trabajando muchas horas. Yo he tenido mucha suerte, mi horario es de lunes a viernes, de nueve a cinco y media, aunque muchos días hago horas extra. Me levanto sobre las siete y salgo a las ocho casa. Como vivo a tan sólo quince minutos andando, no tengo que coger transporte público, por lo que me ahorro mucho dinero. Para mí esto es muy importante, porque en mi opinión, el transporte de aquí es algo que está sobrevalorado: es demasiado caro y realmente no tiene la calidad del de Madrid, por ejemplo. Llego a la oficina, tengo una hora de descanso para comer y despejar mi mente porque el trabajo es muy estresante. Cuando salgo de trabajar, me voy a cenar y hago deporte por un rato. Después de cenar, me gusta ir a las zonas comunes de la residencia. Para mí es uno de los momentos más importantes de mi día, porque es cuando me junto con “mi familia de aquí”, como yo les llamo a mis amigos.

Lo que más me ha sorprendido de Londres, aunque ya me habían avisado, ha sido el tiempo. Cuando llegas y llueve durante seis días seguidos, te preguntas dónde está el sol. Nosotros no estamos acostumbrados a esto. Al final no te queda otra opción. Por otra parte, me chocó bastante el tipo de comida, la de aquí no tiene nada que ver con la que tenemos en España. Es el simple hecho de que la comida tenga sabor a comida o a la hora de echar mano a algo tan básico como es el aceite para cocinar o comerte un bocadillo de jamón en cualquier sitio.

Hay días que me levanto y pienso, me voy mañana, otros que pienso, me voy en un año. Pero nunca dejo de tener en mente que esto es una experiencia con fecha de caducidad.

Para mi todo Londres es mi rincón favorito. Esta ciudad es tan polifacética que es imposible decidirme por un sitio en concreto. Al ser una ciudad tan variable, puedes hacer lo que te apetezca. Puedes irte a un lado de la ciudad, a Camden por ejemplo, donde es todo muy moderno y liberal, o irte a Victoria, que es un barrio más clásico. Camden es uno de los sitios que más me impresiona. Tiene un aire muy original al combinar los suburbios de Londres con una cultura urbana y artística.

Hay días que me levanto y pienso, me voy mañana, otros que pienso, me voy en un año. Pero nunca dejo de tener en mente que esto es una experiencia con fecha de caducidad. En el fondo siempre he pensado que Londres es una ciudad de paso, dónde todos vienen a estudiar o trabajar. Muchos se quedan un año o dos, como mucho. Para mí, cada semana en Londres es un mes en Madrid a la hora de crecer profesionalmente. Ahora tengo un contrato de seis meses y cuando acabe pretendo volver. Creo que el día que me vaya de Londres lloraré lo mismo o más que cuando me fui de Madrid.


Written by Espanish in London