Adrían Santos | Espanish in London

23 años. De Miraflores de la Sierra, Madrid. Dos años y medio en Londres.

“Actualmente, estudio Derecho y ADE. Soy el creador de TrucosLondres.com: el blog para aprender inglés y sobrevivir en Reino Unido. Nada más acabar el bachillerato, vine a esta ciudad para hacer un curso de inglés. Aunque estuve menos de un mes, mi primera experiencia me sirvió para darme cuenta que quería vivir aquí.

Cuando creé TrucosLondres.com, no lo hice como nada emprendimiento […]. Soló quería ayudar a personas que necesitaban información

Elegí Reino Unido porque siempre se me había dado fatal el inglés y quería mejorarlo. Tenía muy buenas notas en todas las asignaturas pero nunca aprobé un examen de inglés en Bachillerato. También tengo amigos que han ido a colegios británicos o campamentos de verano en inglés y me daba envidia no poder entender nada. Así que un día me dije que a mí mismo que tenía que aprender a toda costa, no por sacarme un título sino como meta personal. Miré cursos de inglés y encontré uno muy llamativo en Londres. Hice las maletas y me vine.

Yo soy de un pequeño pueblo de Madrid, así que al llegar aquí por primera vez, me enamoré de esta ciudad. En la residencia en la que estaba me enteré de que había un puesto en la recepción, sin sueldo, pero con alojamiento y comida. Solicité la plaza para la temporada siguiente y me la concedieron. Mi trabajo consistía en estar en la recepción y ayudar a todos los estudiantes internacionales en todo lo que necesitaban. Estaba muy a gusto con mi trabajo, pero al cabo de un tiempo de mi cuenta que todo el mundo me preguntaba lo mismo: qué compañía de teléfono contratar, cómo abrir una cuenta bancaria, cómo inscribirse en el National Insurance Number (Seguridad Social), etc. Al principio creé una especie de guías que dejaba a los estudiantes en sus habitaciones. Pero luego, como pasaba mucho tiempo en el ordenador, pensé que si lo ponía en un blog sería más práctico y llegaría a mucha más gente.

Mi mayor reto ha sido comprender y hacerme entender en inglés. Nunca se me olvidará cuando empecé a atrabajar en la residencia. Si yo fuera el director nunca me hubiese contratado [risas].

Cuando creé Trucos Londres, no lo hice para emprender. Todo fue un cúmulo de cosas, de diferentes circunstancias que me llevaron a este punto. Soló quería ayudar a personas que necesitaban información sobre cómo vivir en esta ciudad. Esa era mi forma de devolver toda la ayuda que muchas personas me brindaron cuando llegué por primera vez a Londres. Con el tiempo, me di cuenta del calibre de la página debido a la repercusión y a las visitas que estaba consiguiendo. También muchas personas me escribían para darme las gracias por la información. Para mí todo esto es un hobby pero bastante serio. Me lo tomo con mucha profesionalidad debido a que mucha gente nos lee y es toda una responsabilidad poder recomendarles o aconsejarles.

Actualmente, el equipo de Trucos Londres lo conforman dos personas: mi amigo Arturo y yo. Soy una persona que me gusta hacer las cosas bien. Pienso que si quieres hacer algo, tienes que hacerlo lo mejor que puedas. Sino, no lo hagas. Si quiero ayudar a la gente, quiero hacerlo bien. Cada e-mail que llega es respondido en menos de 24 horas, ese es mi compromiso. Hay veces que se nos hace un poco cuesta arriba contestar a los comentarios de Facebook debido a la cantidad que recibimos, pero intentamos responder tan pronto como sea posible.

Estoy en el punto de mi vida en el que siento que, aunque vuelva a Madrid o me marche a Canadá, en Londres tengo mis amigos, mi vida y mis cosas: es casi mi primera ciudad.

Mi mayor reto ha sido comprender y hacerme entender en inglés. Nunca se me olvidará cuando empecé a atrabajar en la residencia. Si yo fuera el director nunca me hubiese contratado [risas]. A partir de un percance, que hizo que la residencia pagara 100 libras por un error que cometí, me planteé seriamente ponerme a aprender inglés. Me gusta mucho hablar y me daba rabia que me pidieran que repitiera lo que decía. Desde el principio, siempre he estado un poco obsesionado con la pronunciación. Se que el acento español es muy marcado y diferente, así que trabajé duro para conseguir el nivel que tengo ahora. Estoy muy orgulloso de haberme propuesto una meta y haberla conseguido.

Tengo que confesar que nunca llegué a ir a una academia, y eso que me tenía que preparar el First Certificate (FCE). Me compré un libro y estudié por mi cuenta, porque el precio de las academias siempre me ha parecido excesivo. Por otra parte, siempre lo digo, he aprendido inglés tomando cañas. También veía y escuchaba la BBC para aprender inglés. Para practicar mi comprensión escuchaba la radio durante veinte minutos antes de dormir. Hubo un día que soñé en inglés y me levanté dando palmas [risas].

Hay otra experiencia de mi vida en Londres que me ayudó mucho a mejorar mi nivel de inglés. Como vivía y trabajaba en el mismo sitio, al final, si pasaba algo fuera de mi turno, tenía que hacerlo igualmente. Así que empecé a irme por las mañanas fuera de la residencia. Una día conocí a una mujer jubilada en un parque. Nos hicimos amigos y le pregunté que si me podía dar algunas clases de inglés. Todos los días iba al parque y charlábamos. Leía el periódico y ella me corregía la pronunciación. Fue una relación muy especial: para ella, yo era aquel hijo que se había ido de casa y ella era la profesora británica que jamás tuve.

Esta ciudad es como ‘El libro de la selva’: si te duermes acabarás como Baloo en su cueva, esperando a que alguien te consiga la miel

Mi día a día ha ido cambiando a lo largo de mi estancia en Londres. Cuando estaba en la residencia, trabajaba en turnos de tarde, empezaba a la una y media y trabajaba hasta las siete y media. Ahora no tengo esta rutina. Actualmente estoy viviendo en Londres sin trabajar, pues estuve haciendo un intercambio en Canadá y acabo de regresar a Reino Unido. Estoy en el punto de mi vida en el que siento que, aunque vuelva a Madrid o me marche a Canadá, en Londres tengo mis amigos, mi vida y mis cosas: es casi mi primera ciudad. Creo que viviendo aquí, cuando llega el fin de semana tienes que aprovechar, salir y conocer sitios nuevos. Londres es una ciudad que nunca duerme y cambia totalmente durante la noche. Por otra parte, siempre he intentado usar los domingos para hacer una que otra escapada. Yo estoy enamorado de Reino Unido pues es un país con una gran riqueza cultural que hay que conocer: por ejemplo, Edimburgo es una parada obligada, además de Oxford, Cambridge, Bristol, etc.

Mi sitio favorito de Londres siempre será Primrose Hill. Cuando subes a lo alto de la colina puedes contemplar toda la ciudad y piensas “Londres me tiene a mí y yo tengo a Londres”. Nunca se me olvidará una noche que fui y había luna llena. Fue una experiencia que jamás olvidaré.

Claro que esta ciudad me ha cambiado. Lo que más he notado es un cambio en el estilo y el ritmo de mi vida. En España somos mucho de dejar cosas para “mañana”. Aquí eso no existe, todo es para “ahora”. Estuve trabajando en una empresa de marketing y también me sorprendió la puntualidad: a nadie se le ocurre llegar tarde a una reunión y menos poner escusas por hacerlo. Esta es una ciudad que se mueve al ritmo de la economía. Es como ‘El libro de la selva’: si te duermes acabarás como Baloo en su cueva, esperando a que alguien te consiga la miel. Esta ciudad también me ha ayudado a madurar y a crecer como persona. Aquí aprendí a buscarme la vida y a luchar.

Sí que echo de menos la familia, pero la echo de menos estando en cualquier parte. Los amigos y las novias van y vienen, te aportan algo y se van, pero la familia siempre va a estar ahí.

No tengo mucha nostalgia de España. La comida no se echa menos. La gastronomía de Londres no es tan mala, además, aquí puedes conseguir de todo. Si quieres jamón y aceite lo encuentras fácilmente. Por otra parte, aquí no llueve tanto como para echar de menos el buen tiempo. A mí me gustan las nubes y es verdad que aquí está más nublado, pero eso de que “en Londres llueve todos los días” es mentira. En París y Bilbao llueve más que aquí. Sí que echo de menos la familia, pero la echo de menos estando en cualquier parte. Los amigos y las novias van y vienen, te aportan algo y se van, pero la familia siempre va a estar ahí. Estés donde estés y te dediques a lo que te dediques siempre vas a tener ese apoyo. Por otra parte, aunque se echa de menos a la familia, todo tiene solución. Viviendo en Londres siempre puedes encontrar vuelos baratos y estar en casa en menos de tres horas, sin contar el traslado al aeropuertos. Siempre hay que ser positivo.

España es mi país. Quién sabe cuando acabe la carrera si la vida me pondrá en España, Reino Unido o Brasil. Por ahora no volveré a España, porque siento que siempre tendré esa opción. A Málaga iré todos los años a veranear, pero no creo que regrese para desarrollar mi carrera profesional en España. También me pasa que cuando estoy mucho tiempo en Madrid empiezo a echar de menos Londres. Me encanta Madrid, pero no es lo mismo, creo que se me quedó pequeña.

En un futuro, venir aquí es algo que se valorará mucho. Vivir en el extranjero implica tener mucho coraje y luchar a toda costa por lo que quieres.

A pesar que muchos profesionales cualificados se han visto forzados a abandonar su país debido a la precaria situación laboral de éste, creo que en todos los aspectos, esta es una experiencia muy enriquecedora. En un futuro, venir aquí es algo que se valorará mucho. Vivir en el extranjero implica tener mucho coraje y luchar a toda costa por lo que quieres. Para mí, esto es mucho más importante que unas notas en una carrera universitaria. Una persona que ha vivido en Londres, o en cualquier ciudad del Reino Unido, sabe tratar con gente, sabe adaptarse fácilmente a los cambios, sabe luchar, tomar decisiones… ha sabido sobrevivir y aguantar cuando las cosas no eran fáciles”.


Written by Espanish in London