Alberto Villanueva | Espanish in London

Alberto Villanueva. Santa Cruz de Tenerife. Un año y medio en Londres.

Estudié Arquitectura en la Universidad de Valladolid y en la Universidad Europea de Madrid. Soy profesor de Contextual Studies en Ravensbourne College of Design and Communication y desarrollo otras actividades como coordinar el Mentoring Programme y dar cursos para arquitectos. Además, en Londres he fundado mi propia empresa: IDEA architecture office.

Vine aquí para estudiar un máster de Enviroment Desing en Ravensbourne. Cuando acabé la carrera desarrollé determinadas colaboraciones con arquitectos, algunos de ellos de relevancia, y estuve realizando un concurso de arquitectura internacional en Venecia, pero no tenía ninguna estabilidad laboral. Era una situación a la que el 95% de los arquitectos jóvenes en España se ha enfrentado y se seguirán enfrentando. Así que envié solicitudes de acceso a varias universidades, pero no tenía ni idea exactamente de dónde quería ir. Pensé hacerlo a una ciudad más pequeña por si no me sentía preparado para dar el salto en otro idioma en una universidad muy grande. Me aceptaron en University of Sheffield, además de otras universidades en Londres. Al final la decisión estaba entre University of Westminster y esta universidad. En la Europea tuve la oportunidad de ampliar esa visión creativa y Westminster seguía siendo muy técnica en mi opinión, al contrario de Ravensbourne, que es muy flexible. Con mi edad, había pensado que necesitaba tener libertad para investigar y experimentar, y es lo que he encontrado aquí.

Es verdad que Londres es una ciudad muy multicultural pero creo que los estereotipos raciales están muy marcados todavía.

Encontrar piso es un reto durísimo. Al principio estuve agobiado porque pensé que en un mes podría resolverlo pero no es tiempo suficiente para encontrar una vivienda en condiciones en Londres. Puedes tener suerte y conocer a alguien pero yo sin conocer a nadie lo vi complejo. En este caso, tenía un compañero del máster y teníamos la oportunidad de buscar algo cerca de la universidad. Por otra parte, tener que defenderte por ti mismo con unas normas a las que no estás acostumbrado es complicado: ir al banco por primera vez a abrirte una cuenta, sacarte el NIN (Número de la Seguridad Social), etc. Es un reto no porque no estés capacitado ni seas inteligente, es que no tienes el apoyo de nadie. Además, creo que Londres es una ciudad muy burocrática. Me impactó mucho que me preguntaban cuándo me había mudado a la última residencia permanente en España. Creo que cuando no eres británico tienes que demostrar más cosas y aportar más datos. Es verdad que Londres es una ciudad muy multicultural pero creo que los estereotipos raciales están muy marcados todavía. Cuando rellenas un cuestionario en este país tienes tres opciones: blanco inglés, blanco irlandés u otro tipo de blanco. Yo los tres colores los veo iguales. Gasto muchas bromas con mis amigos británicos acerca de esto [risas]. Es contradictorio que no sea correcto poner tu foto en el currículum porque no quieren sentir ninguna inclinación según tu apariencia física a la hora de elegir. Sin embargo sí te preguntan por tu raza, porque según ellos, deben ser plurales a la hora de aceptar a la gente. En España, quizás años atrás no nos percatábamos de esto cuando venía gente a nuestro país y creo que es un ejercicio muy sano, de aceptación y pluralidad. Todos somos ciudadanos del mundo.

En mi proyecto, como solución a generar arquitecturas en medios extremos, he investigado las posibilidades de utilizar impresoras 3D y nuevos materiales para colonizar Marte

Mi día a día es una aventura [risas]. Hay veces que acabo a las cinco y media y me quedo trabajando en mis proyectos hasta las nueve de la noche. Actualmente doy clase a arquitectos y también a otras disciplinas, dos veces por semana en Ravensbourne. Coordino un programa de Mentoring, en el que básicamente lo que intentamos es ofrecer soporte a los estudiantes para asesorarles de una manera más profesional. Junto con una coach de la BBC estoy gestionando un programa con el decano de la Universidad para poder ofrecer este soporte a los estudiantes. A la vez tengo mi empresa, IDEA architecture office, en el espacio de coworking de Ravensbourne para empresas. También entreno y juego con los chicos en el equipo de fútbol de la universidad, es una válvula de escape del estrés semanal.

Aunque esta es mi rutina, cada semana cambia, es como una montaña rusa. Cuando la gente me pregunta sobre Londres les digo que es un sitio donde nunca he tenido tiempo para quedarme parado. Cuando eres de una ciudad mediana, yo soy de Santa Cruz de Tenerife, pero he vivido en Valladolid y Madrid, es verdad que puedes hacer muchas cosas pero no las haces. Aquí voy a exhibiciones, conferencias, me invitan a cursos y lo hago después de trabajar o los fines de semana. Ahora estoy involucrado con Citiziens UK. Gracias a esto me he reunido con políticos y he tenido la oportunidad de conocer al alcalde de Londres. En mi tiempo libre, tengo un proyecto en una zona que está creciendo y están muy preocupados por el desarrollo urbanístico. Me han invitado a reunirme con dos concejales de Londres y voy a impartir un curso en un colegio para que los niños entiendan qué es construir de una manera sostenible, entender el medio ambiente para construir y que ellos puedan proponer ideas. En España hemos vivido una burbuja inmobiliaria muy grande y yo no le auguro un buen futuro a Londres porque a nivel de construcción no es coherente ni sostenible, por eso vemos los alquileres que estamos pagando o el precio de la vivienda. Reino Unido es una economía central, básica y fuerte y es más difícil que caiga, como lo hicieron España o Grecia.

Por el proyecto que hice el año pasado durante el máster estoy empezando una investigación. En mi proyecto, como solución a generar arquitecturas en medios extremos, he investigado las posibilidades de utilizar impresoras 3D y nuevos materiales para colonizar Marte. La próxima semana tendremos una reunión para ver cómo se puede financiar, sobre todo porque hubo interés por parte de la NASA y otra serie de organismos. Me llena de satisfacción el interés que está generando mi proyecto, a tal punto que ha sido publicado por The Royal Academy of Arts y en revistas especializadas como Dezeen, designboom, Archdaily, The Spaces o DesignCurial.

He sentido que los arquitectos españoles estamos muy bien valorados fuera de nuestro país y debemos estar orgullosos de la formación que hemos recibido.

A veces acabo agotado de la vorágine semanal y encima cada día me salen más cosas. Por ejemplo, ahora me han invitado a ser jurado de The Rookies, conocidos como los Óscar de los estudiantes creativos. Pese a todo, siempre pienso que estoy orgulloso de lo que estoy haciendo, estoy aprovechando oportunidades que no tenía en mi país y que todo esfuerzo que pueda hacer hoy es poco para lo que quiera conseguir en el futuro. Una cosa que me está enseñando esta ciudad es que quien lucha y tiene interés y busca las oportunidades, las encuentra. En España era más difícil, por no decir imposible y aquí profesionalmente he pegado un salto gigantesco. A lo mejor mi caso particular tiene que ver más con la suerte, o es coincidencia de estar en un lugar en el momento indicado, pero me he esforzado cada día teniendo claro que las oportunidades las generas tú y que solo pasan una o dos veces. Por otra parte, he sentido que los arquitectos españoles estamos muy bien valorados fuera de nuestro país y debemos estar orgullosos de la formación que hemos recibido.

A diferencia de otros amigos que se han ido a otras ciudades, he estado un año tan centrado en el máster y con tantos proyectos que no me he movido mucho de Londres, por eso lo conozco tan bien. Me encanta escaparme y pasear por Shoreditch y conocer los nuevos espacios y tiendas que hay en este barrio. También he disfrutado mucho yendo, alguna vez por negocios, a desayunar al Aqua en The Shard. Es toda una experiencia estar a las siete y media de la mañana tomando un café y un croissant con las vistas desde el edificio más alto de Europa. Probablemente el edificio antiguo que más me gusta de Londres es Greenwich University. Una de las rutas que yo recomendaría es pasear por Blackheath, detrás de Greenwich Park: Es un pueblito dentro de Londres con mucho encanto. Es todo un placer caminar un domingo por ahí, bajar desde el observatorio de Greenwich y por el parque y acabar al lado del río, junto al barco de Cutty Sark.

Es curioso porque siempre he querido irme de Canarias, desde joven he querido irme a Estados Unidos u otro sitio, y ahora es cuando más orgulloso me siento de mi tierra y cuando más la echo de menos.

Me imagino que Londres y cualquier lugar donde estés te cambia. Quizás sea el momento de mi vida en el que más experiencias estoy viviendo y es la primera vez que siento que tengo una cierta independencia, y que lo que consigo lo hago por mi mismo y no necesito estar apoyándome continuamente en alguien. No obstante, siempre tengo la suerte de contar con mi familia: es mi soporte y mi bastón. Sé que siempre estarán ahí.

Más que nostalgia de España, echo mucho de menos el mar. Ya lo venía echando de menos desde que me fui a Valladolid. Cuando estaba en Tenerife me gustaba salir a navegar, pues me da mucha paz. Es muy gracioso porque en Londres vivo al lado del río y desde mi ventana escucho el romper del agua contra las rocas y el pequeño muelle. Cada mañana me despierto con ese sonido, abro la ventana y me doy cuenta de que no tengo el mar, pero me quedo con la parte idílica. Echo de menos muchas cosas, mi familia lo primero, mis amigos y mi tierra. Es curioso porque siempre he querido irme de Canarias, desde joven he querido irme a Estados Unidos u otro sitio, y ahora es cuando más orgulloso me siento de mi tierra y cuando más la echo de menos.

Volveré a España, desde luego que sí. Nunca puedes dar una respuesta al cien por cien porque la vida cambia. Mañana conoces a la mujer de tu vida o te hacen una oferta desde cualquier parte del mundo que no puedas rechazar. Pero en mi cabeza, cuando intento ser más frío o más calculador, digo que Londres tiene que ser una experiencia de tres a cinco años. Por otra parte, me gustaría volver a Madrid, aunque también tengo la idea de que cuando forme una familia, no me importaría ver crecer a mis hijos en Tenerife. Estoy contento de la infancia que he tenido y me gustaría que mis hijos vivieran lo mismo. Después de eso, hay otras opciones: moverme a un sitio donde pueda seguir creciendo profesionalmente, Nueva York por ejemplo, estoy enamorado de esa ciudad. Me he planteado mil cosas. Si me va muy bien aquí, tener mi estudio y poder dar el salto a Madrid. Pero el camino es muy largo y quizá incluso nunca ocurra, pero soñar es gratuito. Siempre creo que hay que pensar en ser mejor. Hay gente que cuando empieza a trabajar y genera una economía piensa que se tiene que quedar ahí. Yo soy inconformista, no es sólo económica, sino profesionalmente pienso en crecer cada día más. Por eso no solo quiero ser arquitecto sino también docente. Mientras pueda aprender, creo que no hay límites.


Written by Espanish in London