Alejandro Gonzálvez | Espanish in London

23 años. De Madrid. Casi dos años en Londres

Estudié dos años Business Administration en la Universidad Carlos III de Madrid y llevo casi un año trabajando en una importante agencia de medios digital. Antes de venir a Londres vivía en Aix-en-Provence, una pequeña ciudad en el sur de Francia. Cuando estaba en segundo año de carrera, en vez de irme de Erasmus decidí irme al país vecino a cursar mi último año. Antes de finalizar mis estudios encontré trabajo en una empresa de energía fotovoltaica, algo totalmente distinto a lo que hago en Londres. Aunque era una empresa muy innovadora, al mismo tiempo era muy pequeña y familiar, por lo que después de estar año y medio con ellos, el trabajo se me hizo muy monótono y decidí venirme a probar suerte en Reino Unido.

Sin ninguna duda, mi mayor reto fue adaptarme al ritmo de vida de Londres. Cuando vivía en Francia era totalmente distinto.

Elegí venir a Londres porque mi hermano vivía aquí. Le comenté que no estaba muy contento con mi situación laboral en Francia y necesitaba un cambio. Mi hermano me animó y me dijo que esta ciudad es ideal para encontrar trabajo y probar suerte. Así que renuncié y me lancé a la aventura.

Sin ninguna duda, mi mayor reto fue adaptarme al ritmo de vida de Londres. Cuando vivía en Francia era totalmente distinto: tenía dos horas para comer, así que me daba tiempo para conducir a casa, cocinar e incluso echarme una pequeña siesta [risas]. Sinceramente, el cambio fue muy brusco. Ya me he acostumbrado totalmente, pero me chocó mucho el estrés y ajetreo a todas horas y en todas partes.

Está la nostalgia de la buena comida: España y Francia tienen una cultura gastronómica que no se encuentra en Reino Unido.

Mi día a día ha ido cambiado a lo largo de mi estancia en Londres. Por ejemplo, antes vivía en Clapham y la conexión en transporte público era bastante mala, por lo que podía tardar una hora o más en llegar al trabajo. Ahora, me he mudado a una nueva casa y el tiempo que tengo que pasar en el transporte público se ha reducido, cosa que se agradece en esta ciudad. De lunes a viernes mi vida está enfocada al trabajo, como la mayoría de gente en Londres. Entre semana intento ir al gimnasio y los jueves juego al fútbol en una liga de empresas con algunos compañeros de trabajo. En casa paso tiempo con mis compañeros de piso y cenamos juntos cuando nuestros horarios coinciden.

Mi lugar favorito de Londres es Southbank, desde London Bridge hasta la zona de Westminster. Cuando no está muy abarrotada de turistas, me gusta caminar por la rivera del Támesis y cruzar el puente de Waterloo, desde donde tienes unas increíbles vistas de la City, el London Eye, el parlamento con el Big Ben y toda la parte de Southwark. También me gustan mucho los mercadillos de Camden y de Portobello Road, que es donde suelo ir a comprar aceite de oliva en una famosa tienda de productos españoles [risas].

Tengo que reconocer que prefiero la calidad de vida que tenía en Madrid, pero a nivel laboral tengo que aprovechar la oportunidad que me está brindando Londres a la hora de crecer profesionalmente.

Londres me ha cambiado totalmente. Esta ciudad ha cambiado mi ritmo de vida: desde que me levanto hasta que me voy a la cama todo es mucho más frenético a lo que estaba acostumbrado en Francia e incluso Madrid. Por otra parte, esta es mi primera experiencia totalmente independiente en una ciudad tan grande y activa. Todos los días que paso aquí estoy aprendiendo personal y profesionalmente.

Claro que tengo nostalgia de España. Lo que más echo de menos es mi familia y amigos, he dejado mucha gente atrás. Por otra parte, la cultura británica es bastante distinta de la española. Además, está la nostalgia de la buena comida: España y Francia tienen una cultura gastronómica que no se encuentra en Reino Unido.

Por el momento no está en mis planes volver a España. Todo cambia muy deprisa. soy muy joven y no sé lo que puede pasar mañana. Tengo que reconocer que prefiero la calidad de vida que tenía en Madrid, pero tengo que aprovechar la oportunidad que me está brindando Londres a la hora de crecer profesionalmente. Aunque todavía me queda mucho mundo por conocer, mi casa siempre será Madrid… y siempre se puede volver a casa cuando uno lo necesite.


Written by Espanish in London