Brais Insua | Espanish in London

23 años. De Porto do Son, A Coruña. Casi 3 años en Londres.

Estudié Servicios de Restauración. Luego me mudé a A Coruña, para prepararme para ser entrenador de fútbol. Cuando acabé este curso no pude encontrar trabajo, así que tomé la decisión de venir a Londres. Además, lamentable, la restauración en España no esta bien valorada, el trabajo de camarero está muy mal pagado y no tiene ningún porvenir.

Cuando decidí probar suerte en el extranjero, al principio estuve pensando en irme a América, pero allí necesitaba un visado si no quería estar ilegalmente. Finalmente, me decanté por Londres porque está a tan sólo una hora y media de Galicia. Por otra parte, antes de venir me puse en contacto con unos amigos de mis padres que tenían un hijo aquí. Él fue quien me ayudó a buscar mi primer hostal y a hacer mi currículum. Además de estas ventajas, esta ciudad siempre me ha llamado la atención, a tal punto de que cuando era pequeño decoré mi habitación con objetos típicos de Londres: estatuas del Big Ben, London Eye, etc.

A la semana de venir, encontré trabajo en un restaurante español dónde me ofrecían mil libras por casi sesenta horas de trabajo. Acepté este trabajo porque acababa de llegar,

Mi mayor reto creo que fue conseguir un trabajo como el que tengo ahora y alcanzar este estatus en la restauración. A la semana de venir, encontré trabajo en un restaurante español dónde me ofrecían mil libras por casi sesenta horas de trabajo. Acepté este trabajo porque acababa de llegar, no sabía nada de inglés y es imposible vivir en esta ciudad sin ningún ingreso. Al final de mi primer mes, en vez de mil libras sólo recibí ochocientas. Me fui de España huyendo de la precariedad laboral y la encontré aquí. En Navidades, por ejemplo, me quitaron un día libre y llegué a trabajar seis días a la semana, sobre unas setenta horas, por menos de mil libras. Tanta carga laboral que estuve trabajando un mes con los pies carne viva. Mi encargado al ver mis heridas, me dio dos días libres, pero al volver y ver que seguía igual me dijo que me pusiera deportivas y que siguiera trabajando. Lamentablemente, en la hostelería te pueden explotar si eres nuevo en Londres, no tienes experiencia o no sabes mucho inglés.

Actualmente trabajo en Knightbridge, en uno de los restaurantes más selectos de Londres. Aquí empecé como ayudante de camarero y después de un año me ascendieron. Cuando entré a trabajar, éramos cuatro ayudantes y yo era el más nuevo, así que cuando, un Kitchen Porter renunciaba (al restaurante acuden alrededor de doscientas personas cada día y la mayoría dejan el trabajo porque es muy pesado) me tocaba a mí lavar los platos. Esta etapa fue dura, pero quería conservar mi puesto y ascender, así que aguanté hasta el final. Ahora he pasado del infierno al cielo. Creo que si eres buena persona y trabajas duro, en Londres puedes conseguir todo lo que te propongas.

Prefiero tener los días libres entre semana porque trabajo dos días y descanso uno, se me hace más corta la semana y los planes entre semana no están tan masificados.

Mi día a día ahora es más relajado, mi vida ha cambiado totalmente. He aprendido un idioma y me puedo despreocupar en ese aspecto. Ahora tengo dinero para salir a tomar algo con mis amigos, para viajar y tengo más libertad. Actualmente, sólo trabajo cinco días. Los miércoles estoy de encargado, atendiendo el teléfono para las reservas y preparando todo para la noche. El domingo trabajo como barman y desempeñando las funciones que me pidan. Los martes y los jueves los suelo tener libres. Prefiero tener los días libres entre semana porque trabajo dos días y descanso uno, se me hace más corta la semana y los planes entre semana no están tan masificados.

Mi rincón favorito es Baker Street y los alrededores de Regent’s Park. Hay un parque de rosas que me encanta. Me gusta venir a relajarme mientras leo un libro. Otro lugar favorito es Tower Bridge, recorrerme todo el Támesis de punta a punta. Cuando llueve, si tengo un día libre un sábado o domingo me gusta acercarme a los mercados Camden Town o Portobello Road.

La morriña se me quita cuando voy a los bares de Portobello Road y me bebo una Estrella Galicia y me como un pulpito [risas].

Londres me ha cambiado mucho, he madurado bastante. Mis padres me ayudaron a venir, pero desde que llegué aquí todo me lo he pagado yo mismo, estoy muy orgullo de la independencia económica que he conseguido y creo que en si me hubiese quedado en España no habría podido lograrla.  Cuando sales de esa zona de confort es cuando empiezas a crecer.

La morriña se me quita cuando voy a los bares de Portobello Road y me bebo una Estrella Galicia y me como un pulpito [risas]. También se agradece trabajar con muchos portugueses, con ellos puedo hablar en portugués-gallego. Lo que más echo de menos es irme a la playa con mis amigos o hacer churrascadas en mi casa. Eso no hay Dios que lo pague. También echo de menos el fútbol, aunque aquí también lo sigo. Me he hecho abonado del Chelsea, pero no tiene ni punto de comparación con lo que se vive en España.

En Londres aún me queda mucho tiempo, he venido con la mentalidad de hacer mi vida aquí. Me gustaría educar mis hijos en Reino Unido y tener una casita en propiedad. Me veo aquí a corto y a largo plazo. Cuando me llegue la hora de jubilarme a lo mejor volveré a España, pero no a Galicia, me gustaría irme al sur.


Written by Espanish in London