Cristina Domingo | Espanish in London

24 años. De Madrid. Un año y medio en Londres.

Estudié Magisterio de Primaria bilingüe en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. En España trabajaba como auxiliar en varios colegios, cuidaba niños y hacía promociones, un poco de todo. Aquí estoy enseñando media jornada en un colegio como profesora de apoyo en algunas clases, además de trabajar con alumnos con necesidades especiales. Por la tarde trabajo como nanny cuidando de dos niños y el fin de semana hago un curso en el Instituto Cervantes para enseñar español como segunda lengua.

Mi mayor reto en Londres ha sido encontrar una casa decente [risas]. Como a muchos españoles, me ha tocado compartir piso con diez o catorce personas.

Esta no es la primera vez que vivo en Londres. Vine antes de empezar la universidad y me quedé alrededor de un año. Cuando acabé el bachillerato decidí venir a Reino Unido y me puse en contacto con una agencia que me encontró alojamiento y trabajo en una empresa de limpieza, dónde estuve trabajando hasta que volví a Madrid para empezar mi carrera. Durante los años de universidad venía en el verano a hacer la temporada, incluso estuve trabajando en los Juegos Olímpicos de 2012. Londres siempre me ha encantado: creo que es una ciudad mágica en la que puedes encontrar una inmensidad de oportunidades para trabajar en lo que te gusta. Por ejemplo, yo ahora trabajo con niños con necesidades especiales sin tener esa cualificación. En el colegio dónde estaba me ofrecieron el puesto confiando en mis cualidades y experiencia. Para mí, en esta ciudad sólo tienes demostrar que quieres trabajar duro y progresar.

Mi mayor reto en Londres ha sido encontrar una casa decente [risas]. Como a muchos españoles, me ha tocado compartir piso con diez o catorce personas. Cuando eres nuevo en la ciudad tienes que compartir casa, incluso habitación, en viviendas pateras porque el precio del alquiler es demasiado alto y no quieres o no puedes gastar demasiado dinero. No obstante, aunque vivir con tantas personas tienes sus contras, al mismo tiempo es divertido porque conoces a mucha gente, es una buena experiencia cuando eres joven y acabas de llegar a esta ciudad. Por otra parte, llega un momento en el que consigues progresar y conseguir un mejor salario que te permite vivir en mejores condiciones. Por ejemplo, ahora que tengo más trabajo y tengo un mejor sueldo, he tenido la oportunidad de alquilar una casa con cuatro amigas.

Aunque conozco bastante Londres siempre hay lugares nuevos que descubrir. Me gusta la ciudad en general: de día y de noche, con lluvia y con sol.

Otro de mis mayores retos ha sido encontrar trabajo en lo que estudié. Aunque mi nivel de inglés era bastante bueno, tuve mucha suerte porque la familia con la que trabajar como nanny siempre me han apoyado, a tal punto que me ayudaron a entrar en el colegio donde trabajo, que es donde estudian a los niños que cuido. Al principio empecé trabajando en el comedor y de voluntaria en la guardería. Luego me empezaron a llamar para cubrir vacantes como profesora de apoyo.

Me levanto a las siete y media de la mañana. Mi jornada laboral en el colegio es de nueve de la mañana a dos de la tarde. Trabajo individualmente con un niño autista y después apoyo en las clases donde me necesiten. Cuando acabo en el colegio, recojo a los dos niños (de seis y ocho años) a los que cuido. Les llevo a casa, les preparo la cena, hacemos los deberes, jugamos y les baño. La familia donde trabajo son de origen francés, para mi son como mi familia y estoy muy contenta de haberlos encontrado. Sé que algún día tendré que dejarles para conseguir un trabajo a jornada completa como profesora, pero siempre me sentiré agradecida por todo el apoyo y la confianza que me han dado.

Mi semana no acaba el viernes. Algunos fines de semana trabajo de niñera para ganar un dinero extra. Además, los sábados por la mañana hago un curso en el Insituto Cervantes para enseñar español a niños como segunda lengua. No paro ni un segundo [risas].

He tenido que buscarme un trabajo, una casa, todo por mi propia cuenta… esto no es España dónde siempre estarán tus padres para socorrerte.

Aunque conozco bastante Londres siempre hay lugares nuevos que descubrir. Me gusta la ciudad en general: de día y de noche, con lluvia y con sol. La zona de alrededor de la catedral Saint Paul’s de me gusta mucho. Me encanta dar un paseo por la parte sur del Támesis, desde Waterloo, pasando por el London Eye, hasta el Big Ben… cuando paso por estos sitios siempre pienso que esto no lo tenemos en Madrid.

Londres me ha ayudado a madurar y a abrir mi mente. Aquí hay muchas culturas conviviendo juntas y personas de todo el mundo, lo que ayuda a pensar de una forma más abierta. Por otra parte, esta ciudad me ha hecho crecer personalmente: aquí tienes que buscarte tu porvenir por ti mismo. He tenido que buscarme un trabajo, una casa, todo por mi propia cuenta… esto no es España dónde siempre estarán tus padres para socorrerte.

Tengo mucha nostalgia de España. Sin duda, lo que más echo de menos es la familia y los amigos. Mientras más tiempo paso en esta ciudad más nostalgia tengo. Aunque me gusta Londres tal y como es, es inevitable echar de menos el buen tiempo y la comida.

Volveré a España pero de vacaciones. Aquí me queda una temporada larga. Creo que Londres es una ciudad de paso para todos, aunque al mismo tiempo pienso que puedo seguir creciendo profesionalmente y hay tantas oportunidades de trabajo que no puedo desaprovechar. A largo plazo me veo aquí de profesora de español, pero también me gustaría estudiar algo que no tenga nada que ver con la educación.


Written by Espanish in London