Enric López | Espanish in London

Enric López. 23 años. De Barcelona. 7 meses en Londres.

“Estoy estudiando un máster de Seguridad Internacional en King’s College. En España hice la carrera de Ciencias Políticas en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona.

Elegí venir a Londres porque necesitaba desconectar con mi vida en España y quería probar suerte en un sitio que me llamara la atención. En segundo lugar, estaba buscando estudiar en una universidad con reconocimiento y prestigio en el ámbito de las Ciencias Políticas. En esta ciudad tenía dos opciones: estudiar en London School of Economics o King’s College. Finalmente, me seleccionaron en esta última y, tras acabar mi carrera, decidí venir aquí.

Finalicé mis estudios en junio y en septiembre ya estaba aquí. Solicitar una plaza en una universidad en Londres es bastante complicado y lleva mucho tiempo.

Prácticamente vine directamente de la Pompeu Fabra al King’s College. Finalicé mis estudios en junio y en septiembre ya estaba aquí. Solicitar una plaza en una universidad en Londres es bastante complicado y lleva mucho tiempo. Las convocatorias empiezan entre enero y marzo, si el proceso va rápido te dan una respuesta en junio y a mediados de verano te confirman una plaza. La solicitud tiene varias etapas: seleccionas el máster que deseas estudiar, luego tienes que enviar tu expediente académico y varias cartas de recomendación de profesores o jefes de algún trabajo. Con toda esta información, ellos te evalúan y, dependiendo de la universidad, tienes que hacer entrevistas o no.

Mi día a día en Londres es como el de cualquier estudiante. Me levanto pronto y si tengo tiempo voy al gimnasio. Si tengo trabajos que hacer, me voy a la biblioteca a estudiar. Paso bastante tiempo en la biblioteca pues, aunque en los másteres de aquí sólo tienes dos días de clase, el resto de la semana hay que entregar muchos trabajos, redacciones e investigaciones. El punto positivo es que cuando llegan las seis de la tarde y estoy saturado de estudiar, puedo parar y salir a dar una vuelta, visitar museos o quedar con amigos. Cuando quiero desconectar me bajo en St Paul’s y cruzo el puente hasta el Tate Modern. Normalmente los fines de semana aprovecho para viajar. Desde Londres es muy fácil coger un tren a cualquier lugar de Reino Unido o de Europa continental, como Bruselas o París.

Creo que Londres cambia a todo el mundo, esta ciudad te hace más duro. Cuando estás en tu casa o con tu gente puedes tomarte todo más a la ligera

Mi rincón favorito en Londres es la iglesia de St Dunstan-in-the-East, entre London Bridge y Tower of London. Esta es una iglesia abandonada que bombardearon en la Segunda Guerra Mundial, pero que no fue reconstruida hasta los años sesenta. Lo curioso es que en vez restaurarla totalmente, decidieron hacer una pequeña iglesia y convertir las ruinas de la antigua parroquia en un jardín con bancos y una fuente. En primavera, cuando empiezan a florecer los árboles es espectacular. Es un lugar que no conoce mucha gente pero es ideal para a leer un libro y desconectar, en pleno corazón de la City.

Creo que Londres cambia a todo el mundo, esta ciudad te hace más duro. Cuando estás en tu casa o con tu gente puedes tomarte todo más a la ligera, pero cuando estás aquí aprendes a diferenciar entre las cosas vanas y las más serias. Por otra parte, me choca que te puedas sentir tan solo con la inmensa cantidad de personas que viven aquí. Sientes que hay mucha gente alrededor pero todos van a su ritmo, ensimismados en su propio universo. La parte positiva es que acabas conociendo a gente de todas partes del mundo, como mis amigos del máster. Es verdad que no es como tener a tu núcleo de casa, porque todos tienen su trabajo, su vida y cosas que hacer, pero al final aprendes a sobrevivir y a pasar tiempo con gente diferente.

Soy consciente de que en España es muy difícil encontrar un trabajo en un sector tan específico como el mío. En Relaciones Internacionales, aparte de sector público, hay muy pocas opciones.

Claro que echo mucho de menos cosas de España, pero es cierto que las oportunidades que hay aquí no las encuentras en nuestro país. Salir de la Universidad y encontrar empleo, algo que parece tan obvio, en España ahora es imposible. Echo de menos el buen tiempo, la playa, los amigos y la familia. Pero la otra cara de la moneda es que, si no estuviese aquí, estaría en casa buscando trabajo todo el día sin encontrar nada. Se tiene nostalgia pero hay que ser consciente de que tienes que buscarte la vida y encontrar algo que te haga feliz y, actualmente, no hay otro remedio que hacerlo lejos de la familia y de tu casa.

En septiembre acabaré mi máster pero no sé si volveré a Barcelona. Soy consciente de que en España es muy difícil encontrar un trabajo en un sector tan específico como el mío. En Relaciones Internacionales, aparte de sector público, hay muy pocas opciones. Si quieres trabajar en el mundo privado tiene que ser fuera de nuestro país y Londres me brinda muchas oportunidades, pero la calidad de vida no es la misma que la de Barcelona. Por el momento estoy centrado en terminar el máster y lo que tenga que venir vendrá. Si tengo suerte, volveré a España, pero si me tengo que quedar aquí o me tengo que ir a otro sitio, lo haré. De momento hay que dejar las puertas abiertas y sobre todo, disfrutar mi estancia aquí”.


Written by Espanish in London