Iñaki Comino | Espanish in London

29 años. De Pamplona. Seis meses en Londres.

Trabajo y hago un postdoctorado en oncología en el Institute of Cancer Research de Londres. Estudié Biología y Bioquímica en la Universidad de Navarra. Después me fui a Madrid a estudiar un máster en Biotecnología y empecé ahí mi tesis.

Las becas en nuestro país están muy competidas y tienes que tener un buen currículum para conseguir algo de dinero, así que pensé que venir a hacer un postdoctorado en Londres sería una buena oportunidad…

Tenía claro que quería venir a Londres. Los científicos solemos elegir siempre Estados Unidos o Reino Unido porque a nivel de investigaciones es como jugar en Primera División. Sinceramente, no busqué quedarme en España porque quería tener la experiencia de trabajar en el extranjero. Por otra parte, las becas en nuestro país están muy competidas y tienes que tener un buen currículum para conseguir algo de dinero, así que pensé que venir a hacer un postdoctorado en Londres sería una buena oportunidad para garantizarme un mejor puesto en el futuro.

Para venir aquí sólo tuve que buscar en páginas web que están dedicadas a este tipo de investigaciones. Sólo tienes que enviar tu currículum con lo que has hecho en la tesis y te llaman para una entrevista. Yo eché para tres puestos e hice tres entrevistas. Al final elegí la opción que más me gustaba. Me seleccionaron, vine a hacer la entrevista y al mes me mudé a Londres. Tengo que reconocer que fue fácil. Hay que entender que una vez estás metido en el mundo de la ciencia es más fácil seguir el camino, no es como buscarte la vida sin tener nada.

La financiación que tienen en este país es increíble debido a las donaciones […] A veces dices que estas trabajando en un centro de investigación y no lo entienden, creen que los investigadores no hacemos nada.

En cuanto a nivel científico si que veo mucha diferencia con España. Por ejemplo, la financiación que tienen en este país es increíble debido a las donaciones y a que la gente está más concienciada y sabe lo importante que es dar dinero a la investigación. Aquí hay muchas donaciones privadas porque se informa a la gente, se intenta que vayan a los centros de investigación para enseñarles el trabajo que se hace allí. Creo que en España falta ese tipo de información. A veces dices que estas trabajando en un centro de investigación y no lo entienden, creen que los investigadores no hacemos nada. Hay que tener en cuenta que no son los médicos los que descubren las medicinas, si no los biólogos, los que estamos detrás.

El mayor reto al que me he enfrentado es buscar piso. Estuve cinco meses viendo en una residencia porque no encontraba una casa decente. Buscar pisos en Londres es como un casting: que acabes de ver un piso, que te guste, digas que te quedas con la habitación y que te contesten con un “ya te llamaremos”. Para mi fue un poco molesto, que se pongan cinco personas delante tuya haciéndote preguntas trampa cansa bastante.

Lo que más me ha chocado de Londres es la comida, es lo peor con diferencia. Creo que no he comido más pasta y arroz en mi vida [risas].

Mi día a día lo paso en el laboratorio. Mi horario es de nueve de la mañana a seis de la tarde, de lunes a viernes. Aunque mi jornada es intensa, aquí estoy haciendo menos horas que en España, con más vacaciones y mejor salario. A veces también trabajo los fines de semana cuando tenemos algún experimento o alguna charla. Cuando tengo sábado y domingo libre, normalmente los dedico al ocio: teatro, cine, me tomo unas cañas con mis amigos. Hace poco conseguí alquilar una habitación en un piso muy cerca de un trabajo, así que voy andando, tardo sólo quince minutos. Creo que teniendo en cuenta cómo es el metro aquí, merece la pena.

Camden es uno de mis lugares favoritos. En general me gusta visitar las zonas más turísticas. Hay veces que lo necesito para sentir que estoy viviendo en Londres, porque mi rutina es de casa al trabajo y del trabajo a casa. Me llama mucho la atención que en la zona de Chelsea, que es donde vivo, no se ve ni un alma a partir de las ocho de la noche. Se echa de menos la vida de Madrid, de ver gente por las calles a cualquier hora.

Sin embargo, tengo compañeros en el laboratorio que llevan mucho tiempo aquí y que están siendo aprovechados por este país y no por el nuestro, debido a que en España no encuentran financiación alguna.

Llevo un poco mal lo de ir cada cuatro meses a casa . Cuando vivía en Madrid era más fácil volver a Pamplona y ver a mi familia y mis amigos de toda la vida. Aquí los echo mucho de menos. Por otra parte, la comida fresca y natural se echa también de menos. Lo que más me ha chocado de Londres es la comida, es lo peor con diferencia. Creo que no he comido más pasta y arroz en mi vida [risas]. En esta ciudad es más difícil encontrar comida buena y fresca para cocinar que comprar platos precocinados de microondas.

Volveré a España. Mi intención es regresar, a ser posible cerca de Pamplona. La tierra tira y en España se vive muy bien. Cómo científico siempre va a ser mejor mi situación fuera que en España, pero aquí no tienes a la familia, la comida… tienes que sospesar qué es lo más importante para ti. También pienso que algunos tenemos que volver para ayudar a nuestro país a recuperarse y a despuntar científicamente.

Sin embargo, tengo compañeros en el laboratorio que llevan mucho tiempo aquí y que están siendo aprovechados por este país y no por el nuestro, debido a que en España no encuentran financiación alguna. Los científicos españoles estamos muy bien valorados pues estudiamos durante cinco e incluso más años. Es una pena ver a muchos científicos de españoles, gente muy válida y que tienen mucho talento, afincados aquí debido que en España no tienen las mismas oportunidades que en Londres.


Written by Espanish in London