Javier Lozano Espanish in London

30 años. De Arroyo de la Luz, Cáceres. 3 años y medio en Londres.

 

«Trabajo en una compañía de seguros haciendo de contacto entre las diferentes sedes de Latinoamérica y sur de Europa con la oficina central de Londres. Me considero una persona que siempre ha buscado ir un paso más en su vida, de la manera más honesta posible. Soy cercano, abierto y muy social, además de muy testarudo.

Inicialmente no vine a Londres, mi pareja y yo vivimos unos seis meses en Coventry, una ciudad no muy grande en pleno corazón de Inglaterra. En Coventry tuve mi primera toma de contacto con el inglés, pues cuando vine mi nivel era muy básico. En esos primeros meses asistí a clases en la universidad local para mejorar mi conocimiento del idioma. Al cabo de medio año, mi chica encontró trabajo en Londres, así que decidimos movernos aquí. Además de esta nueva oportunidad para ella, sabíamos que en Londres es muy sencillo encontrar trabajo en hostelería o servicios, a tal punto que a las dos semanas empecé a trabajar en una típica heladería italiana.

Decidimos venir a Reino Unido porque la situación laboral en España no era la mejor, incluso teniendo trabajo. Dejé mi antiguo puesto pues había encadenado varios contratos temporales que no me ofrecían un porvenir ni una estabilidad económica y personal. Así que mi chica y yo decidimos que eramos jóvenes para emprender una nueva aventura e intentar algo nuevo en Reino Unido.

Para mí, tu conocimiento del inglés es bastante importante, pero lo es más la confianza que tengas en tu propia capacidad de comunicación y cuan seguro te sientes de ella.

El inglés ha sido mi mayor reto, sin ninguna duda. Como dije antes, cuando llegué mi inglés era nulo. El idioma fue mi gran hándicap, no por el hecho de lograr un nivel de inglés lo suficientemente bueno para encontrar un trabajo en mi sector, sino por el hecho de sentirme con la confianza suficiente para conseguir ese puesto. Para mí, tu conocimiento del inglés es bastante importante, pero lo es más la confianza que tengas en tu propia capacidad de comunicación y cuán seguro te sientes de ella. Ambas cosas van cogidas de la mano.

Me levanto temprano, no mucho, para ser sincero. Después de casi una hora de transporte público (commuting) empieza mi jornada laboral: atiendo correos, llamadas (de Latinoamérica, España, Italia y otras partes de Europa), me reúno con clientes, etc. Al tener un trabajo de oficina tienes que adaptarte a un ritmo y horarios totalmente diferentes a los de España: ya me he acostumbrado a comer a las doce de la mañana, aunque aun me cuesta comer un sándwich en frente al ordenador. Después del trabajo vuelvo a casa, quedo con los amigos, veo la televisión, le dedico tiempo a mis aficiones (ahora mismo estoy aprendiendo portugués con una aplicación online). En general, la rutina en mi tiempo libre no es muy distinta a la que tendría si viviese en España.

Cuando llegué, Londres era una ciudad que me asustaba y ahora mismo me siento más que capacitado para enfrentarme a la ciudad y a sus circunstancias.

Londres si me ha cambiado, pero no creo que haya sido esta ciudad como tal: si hubiese seguido en Coventry o ido a Berlín o Edimburgo hubiese sufrido el mismo cambio. Sinceramente, creo que soy yo el que ha cambiado. Cuando llegué, Londres era una ciudad que me asustaba y ahora mismo me siento más que capacitado para enfrentarme a la ciudad y a sus circunstancias.

Soy poco nostálgico, la verdad, aunque siempre se echa de menos a España. Una canción, de un grupo de música que escuchaba cuando era joven, dice que no echas de menos un país, sino a tus amigos, familia, tus costumbres, etc. Quizá lo que eche más de menos es la falta de sol y la familia, también una buena tapita de jamón, por ejemplo. Por suerte tengo un buen grupo de amigos en Londres y mis amigos de España siguen siéndolo, por lo que la nostalgia no es como yo la imaginaba. Puede que esto sea debido a que dejé mi pueblo con diecinueve años para irme a Madrid, la cual considero también mi casa.

Claro que volveré a España, eventualmente, cuando me jubile [risas]. Sinceramente, no sé cuando regresaré. Para mí tiene que cambiar mucho la situación en España, especialmente en el ámbito laboral. En Madrid fui muy feliz, así que me encantaría volver. Sin embargo, no sé si será posible, y aún menos, cuándo será posible. Evidentemente, no quiero retirarme en Reino Unido, pero jamás me plantearía una fecha de regreso porque se que sería bastante irreal».


Written by Espanish in London