José López

26 años. De Madrid. Casi 3 años en Londres.

Trabajo en el Museo Británico, en una de sus tiendas de libros. Estudié Publicidad y Relaciones Públicas en Madrid y seis meses después de acabar la carrera me mudé a Londres. Es curioso porque vine con billete de vuelta, pues sólo venía a visitar a mi hermana. En ese entonces estaba trabajando de becario en una empresa de comunicación, cobrando muy poco y apenas sin responsabilidad.

El motivo que me llevó a cancelar el billete de vuelta a Madrid fue la independencia que encontré en Londres, además sentí la necesidad de realizar un cambio en mi vida, conocer gente nueva y salir de Madrid. Que mi hermana viviera en Londres me facilitó mucho las cosas. Yo tenía un nivel de inglés bastante bueno, así que a la semana de llegar, encontré trabajo en un quiosco de comida rápida dentro de la estación de Paddington. No era el trabajo de mi vida y las condiciones no eran muy buenas, pero ya me había mentalizado de que mi primera experiencia laboral sería de ese tipo.

Cuando llegas tienes la libertad para elegir distintos caminos y construir tu vida. Es un reto que me parece apasionante y que recomiendo a todo el mundo que haga, al menos una vez en su vida.

Además de la barrera idiomática, mi mayor reto al venir a Londres fue enfrentarme a un nuevo país, a una nueva ciudad en la que no conoces a nadie y tienes que crear tu vida desde cero (encontrar casa, trabajo, amigos) sin que nadie te dé unas pautas que seguir. Cuando llegas tienes una libertad para elegir distintos caminos y construir tu vida. Es un reto que me parece apasionante y que recomiendo a todo el mundo que haga, al menos una vez en su vida. Con el paso del tiempo, te sientes satisfecho de tu esfuerzo y de que todo lo que has conseguido te lo has ganado tú, en esta ciudad nadie te regala nada.

Al trabajar dentro del Museo Británico, estoy rodeado de libros trato con miles de personas de diferentes lugares del mundo cada día. Me encanta la literatura y siempre llevo un libro conmigo. También me gusta porque en un futuro me gustaría montar mi propia librería y me lo tomo como un aprendizaje. Mi tiempo libre lo dedico a la lectura, obviamente, también hago natación y muchas veces soy un turista más. Me apasiona también la fotografía y viajar, cosa que es bastante sencilla desde Londres porque puedes encontrar gran cantidad de vuelos baratos. También me gusta compartir mi tiempo con mi grupo de amigos.

Pienso que en la vida existen etapas y tanto la etapa universitaria como la etapa en Londres me han servido para ser la persona que soy ahora.

Claro que esta experiencia me ha cambiado. Ortega dijo que “yo soy yo y mis circunstancias” y en cuanto a mis circunstancias cambiaron, yo tambien. Seguramente no sea la misma persona que dejó Madrid hace tres años. Ahora me considero mucho más independiente y soy capaz de afrontar retos y situaciones que hace unos años me asustarían si las tuviera delante. También me ha aportado estabilidad mental. Hagas lo que hagas, siempre vas a sacar una enseñanza vital, pues probablemente no todo está en los libros. Seguramente en tres años que llevo viviendo en Londres he crecido más personal y mentalmente que en los cinco años de carrera. Sin embargo, pienso que en la vida existen etapas y tanto la etapa universitaria como la etapa en Londres me han servido para ser la persona que soy ahora.

Si tuviera que decir cuál es mi lugar favorito de Londres, probablemente diría los pubs, es donde más tiempo paso [risas]. Si tengo que elegir un lugar en concreto, me quedo con Pimrose Hill y Richmond. Después de trabajar en un museo que recibe tantas visitas al día y donde interactúas con tantas personas al día, al final necesitas tiempo para pensar lejos del bullicio de la gente. En Primrose Hill subes a la colina y tiene una vista panorámica inmejorable de la ciudad, todo Londres a tus pies. Richmond es increíble en verano. Es como un pequeño pueblo dentro de la ciudad, en la rivera del Támesis, donde se respira y se vive de otra manera diferente del bullicio, la rutina diaria y el estrés .

Dice Ismael Serrano en una de sus canciones: “Todos saben que las aves migratorias siempre encuentran el camino de regreso”.

Lo que echo más de menos de España seguramente sean mis amigos y mi círculo familiar. Tenemos un grupo de amigos que somos muy de barrio y existe entre nosotros un vínculo muy fuerte. Tengo la suerte de tener aquí a mi hermana y a mi cuñado, que para mí es como otro hermano. Además, aquí en Londres hemos creado un grupo de amigos (algunos estudiaron conmigo en Madrid) cada vez más inseparable.

Seguro volveré a España. Dice Ismael Serrano en una de sus canciones: “Todos saben que las aves migratorias siempre encuentran el camino de regreso”. Estoy totalmente de acuerdo. Seguramente volveré pero no sé cuándo. Soy muy inquieto y todavía me queda mucho mundo por conocer. Quiero viajar y descubrir diferentes culturas y países antes de volver a España.


Written by Espanish in London