Laura Sánchez | Espanish in London

23 años. De Don Benito, Badajoz. Ocho meses en Londres*

“Hice un Grado en Estudios Ingleses en la Universidad de Salamanca. Luego estuve en Madrid, realizando un máster en la Universidad Complutense. Vine a Londres con una plaza del Ministerio de Educación para ejercer como Auxiliar de conversación de secundaria en un instituto británico. Mañana me vuelvo a España después de cumplir con el año lectivo y acabar mi contrato.

Yo elegí como primera opción Reino Unido pues hay muchas más plazas disponibles en comparación con otros países

Cuando solicitas una plaza para la convocatoria del Ministerio, puedes poner diferentes destinos, según el sitio a donde prefieras ir (Reino Unido, Irlanda, Australia o Estados Unidos). Yo elegí como primera opción Reino Unido pues hay muchas más plazas disponibles en comparación con otros países. También me llamaba la atención ir a Estados Unidos, pero se ofertan muy pocas plazas, así que si elegía venir aquí tenía más opciones de conseguir el puesto.

He estado estos meses dando clases de español a estudiantes de secundaria de 13 a 18 años, así que mi rutina ha estado sujeta a los diferentes horarios que tenía en el instituto. Me solía levantar temprano, dependiendo si tenía clase a primera hora, que es cuando me tocaba entrar a las ocho y media de la mañana. La ventaja de empezar la jornada tan pronto es que acababa de trabajar a las tres y media de la tarde. Además de dar clases, también he estado trabajando media jornada como recepcionista en un gimnasio, casi siempre sábados y domingos. También había semanas en las que me coincidían ambos trabajos y me tocaba ir directamente del instituto al gimnasio. Cuando he tenido un día libre siempre lo he usado para hacer turismo y conocer más a fondo la ciudad. Antes de venir aquí, hice el Eramus en Cambridge, así que me siento privilegiada al haber vivido en dos sitios tan distintos y al haber podido observar las diferencias entre una ciudad prácticamente universitaria y una macrociudad.

Al estar aquí, a tanta distancia de tu familia, no puedes recibir tanta ayuda desde casa como y cuando la necesitas y te ves obligado a afrontar el día a día por ti mismo

Llevo fuera de casa desde que empecé a estudiar y ya había vivido en Inglaterra;  así que ya sabía más o menos a lo que me tenía que enfrentar a la hora de encontrar piso, conocer gente nueva o encontrar un trabajo. No obstante, superarme a mi misma ha sido el mayor reto al que me he enfrentado en Londres. Al estar aquí, a tanta distancia de tu familia, no puedes recibir tanta ayuda desde casa como y cuando la necesitas y te ves obligado a afrontar el día a día por ti mimo. Por otra parte, me ha costado acostumbrarme a planear todo con más tiempo. Siento que en Londres todo el mundo está enfocado demasiado en su trabajo y tienes que organizar tu agenda con varios días de antelación. Echo de menos la espontaneidad de llamar a mis amigos y decirles que bajen al bar de la esquina a tomarse un café.

Tengo varios sitios favoritos de Londres. Me encanta dar un paseo largo por la ribera del Támesis, desde la catedral de St. Paul, cruzar el puente de Waterloo y disfrutar de las increíbles vistas con el Big Ben y el London Eye de fondo. En los días soleados, me gusta dos tipos de plan totalmente diferentes: dar una vuelta en bicicleta por Hyde Park o ir a Camden, comer algo el mercado y dejarme llevar por el ambiente del barrio.

Londres me ha cambiado más de lo que yo me esperaba. Creía que esta experiencia sólo me iba a ayudar a evolucionar profesionalmente

Londres me ha cambiado más de lo que esperaba. Creía que esta experiencia sólo me iba a ayudar a evolucionar profesionalmente, debido a que ya había vivido fuera de casa, incluso en Reino Unido. Sin embargo, venir a Londres me ha cambiado mucho en el aspecto personal: ahora tengo otra forma de ver las cosas y he aprendido a superar muchas pruebas y obstáculos que jamás hubiese imaginado.

Yo siempre he sentido nostalgia de España, incluso cuando estuve en Cambridge. Echo de menos el estilo de vida de nuestro país, los amigos que tengo ahí y, sobre todo, a mi familia. También se tiene nostalgia del buen tiempo y de la comida. Por ejemplo, los horarios de trabajo y el ritmo de vida de la ciudad te obligan a comer fuera de casa. Puedes intentar cocinar algo el día anterior, pero también cuentas con menos tiempo para eso, en comparación con España.

He dejado la puerta abierta porque nunca se sabe que te deparará el futuro

No sé si volveré a Londres. He dejado la puerta abierta porque nunca se sabe que te deparará el futuro. Mis planes a corto plazo los tengo muy claros: quiero estudiar otro máster en España y así concluir por completo con mis estudios. Si en un futuro, no tengo la suerte de encontrar trabajo en España, no descarto la opción de volver a esta ciudad. Siento que Londres siempre estará esperando a que vuelvas.”

*Entrevistamos a Laura unos días antes de que volviera a España.


Written by Espanish in London