IMG_254428 años. De San Cugat del Vallès, Barcelona. Tres años y medio en Londres.

«Trabajo de consultor en una empresa de analítica web y marketing online, ofreciendo soporte y ayudando a nuestros clientes a mejorar el rendimiento de sus páginas webs. En España trabajaba para Correos mientras estaba estudiando el último año de Ingeniería Informática en la Universidad.

Sorprendentemente, me ofrecieron unas prácticas durante un mes en Londres. De un puesto de prácticas pasé a un contrato indefinido, y esos tres meses se han convertido en tres años y medio [risas].

Yo no elegí venir a Londres, parece que la ciudad me hubiese elegido a mí. Empecé unas prácticas de empresa en Barcelona, pero el trabajo no me gustó y terminé por dejarlo. Después de un tiempo, hablé con la misma empresa y, sorprendentemente, me ofrecieron unas prácticas durante un mes en Londres. De un puesto de prácticas pasé a un contrato indefinido, y esos tres meses se han convertido en tres años y medio [risas]. Cuando ya llevaba un par de años y estaba prácticamente decidido a volverme a España, conocí a mi novia, quien se convirtió en una de las principales razones por las que sigo en esta ciudad.

De lunes a viernes me despierto sobre las ocho de la mañana. Intento llegar un poco más tarde de las nueve y media al trabajo para ahorrarme la hora punta en el transporte público. En mi trabajo me dedico a atender llamadas de clientes, a veces internacionales. También hay días en los que tengo reuniones y me desplazo a las oficinas de los clientes. Estoy muy contento con Londres en cuanto al ámbito laboral. Afortunadamente, llegué con un trabajo y no me ha hecho falta buscar otro debido a que en mi empresa siempre me han ofrecido una proyección y crecimiento profesional. Además de trabajar, estoy estudiando un máster de Inteligencia de Negocio a través de la Universitat Oberta de Catalunya. He cogido la rutina de estudiar dos horas cuando acabo mi jornada laboral, así que el poco tiempo libre que tengo lo intento compartir con mis amigos y mi pareja.

En España somos muy directos a la hora de hablar y no nos damos cuenta de que podemos ofender a alguien. Yo soy una persona muy directa, así que poco a poco he ido puliendo ese aspecto de mi carácter y me he vuelto más polite, como dirían los británicos [risas].

Sin ninguna duda, mi rincón favorito de Londres es Greenwich: un lugar alejado del bullicio de la ciudad donde puedo relajarme y dar largos paseos. También, hace poco tiempo descubrí Crouch End. En este rincón no hay nada en particular pero el ambiente es muy acogedor, está rodeado de parques y he descubierto un par de restaurantes españoles que recomiendo visitar.

Londres me ha cambiado bastante. La cultura española es muy diferente de la británica y esto se nota especialmente en el mundo laboral.  Lo primero que me viene a la cabeza es la manera tan diferente que tenemos los españoles e ingleses a la hora de comunicarnos. En España somos muy directos a la hora de hablar y no nos damos cuenta de que podemos ofender a alguien. Yo soy una persona muy directa, así que poco a poco he ido puliendo ese aspecto de mi carácter y me he vuelto más polite, como dirían los británicos [risas].

En Londres es totalmente distinto: para quedar con tus amigos tienes que hacer eventos en la redes sociales o quedar con una semana de antelación. A largo plazo es otro de los aspectos que queman bastante de esta ciudad.

Sinceramente, tengo mucha nostalgia de España. La familia está la primera en la lista, luego mis amigos de toda la vida. Yo soy de un pueblo no muy grande y allí no tenemos la costumbre de quedar para tomar unas cañas o hablar después del trabajo. Simplemente, cuando tenemos un rato libre o queremos ver a nuestros amigos, nos bajamos al bar con la seguridad de que alguno de ellos hará lo mismo, sabemos que nos vamos a encontrar sin planearlo. En Londres es totalmente distinto: para quedar con tus amigos tienes que hacer eventos en la redes sociales o quedar con una semana de antelación. A largo plazo es otro de los aspectos que queman bastante de esta ciudad.

Tengo claro que quiero volver a mi país, aunque no se si a largo o corto plazo. Por una parte, aquí tengo mucha estabilidad laboral, pero la familia, los amigos y el estilo de vida que tenemos en España se echa mucho de menos. Lo que menos me gusta de Londres es el ritmo de vida, esa vorágine de gente por las calles y el estrés constante. Después de tres años y medio no he conseguido acostumbrarme a ese ritmo tan diferente al de mi pueblo. Estoy intentando aguantar un poco más hasta que encuentre un buen trabajo en otro lugar que me llame más la atención. Sinceramente, tras conocer a mi novia ya no sé si mis planes de futuro están en España o en Italia comiendo tortellini [risas]».


Written by Espanish in London