María Utrera | Espanish in London

De Valdepeñas, Ciudad Real. Casi 30 años en Londres.

Estudié Turismo en la Escuela Superior de Hostelería y Turismo de Madrid. Vine a Londres con una amiga a pasar el verano y a aprender inglés, pues era una de las asignaturas que tenía pendientes. En poco tiempo conocí una forma de vida tan diferente de la que llevaba en España que decidí quedarme aquí.

Cuando llegué a Londres estuve viviendo de okupa. En aquella época ocupar un lugar deshabitado estaba de moda y no era ilegal. Normalmente solíamos tener un margen de seis meses por cada squat (propiedad okupada) debido a que el proceso jurídico era bastante lento: te notificaban que estabas ocupando un lugar sin permiso de su propietario, te llamaban a juicio, te presentabas y te marchabas. La mayoría de los squats estaban en White City, también llamado “Spanish City” debido a la cantidad de españoles que vivíamos ahí [risas].

Cuando llegué por primera vez necesitaba visado para entrar […] Recuerdo pasarnos algunas frases en inglés escritas en un papel para el control de pasaportes.

Como toda aventura, los mayores retos vienen al principio, cuando tienes que empezar desde cero. Mis primeros trabajos fueron en hoteles limpiando y haciendo las camas. Después conocí a una amiga que trabajaba como acomodadora en el Victoria Palace Theatre y me consiguió un puesto ahí. En este teatro fue donde nos conocimos mi marido y yo. Él fue una de las razones por las que me quedé en Londres. Yo quería irme a trabajar a un kibutz, pero entre tantas vueltas que da la vida, acabamos haciendo un proyecto juntos y pasando una temporada en Letonia
Después volver y pasar varios años en Londres, nos fuimos a vivir a Edimburgo, donde estuvimos alrededor de ocho años. Estábamos muy contentos en Escocia pero la situación laboral de mi marido no era la mejor: tenía que viajar de Edimburgo al pueblo inglés más cercano para trabajar como abogado, debido a que la legislación entre ambas naciones son totalmente diferentes, pese a que ambas forman parte de Reino Unido. Al final tomamos la decisión de irnos a vivir a Birmingham, la segunda ciudad más poblada del Inglaterra. Estuve trabajando unos quince años para el Ayuntamiento de Birmingham, como profesora de español en un colegio. Debido a que el Ayuntamiento se declaró en bancarrota, tuvieron que hacer un cese de unas diez mil personas y yo me incluí en el primer paquete de despido colectivo y me dieron una indemnización con la condición de que tenía que estar un año sin trabajar.

Siento que la historia va en círculos y se repite, pero con ciertos matices. Aunque hay muchos españoles que siguen trabajando en situaciones difíciles, hace tres décadas éramos vistos más como simples limpiadores de cualquier hotel que trabajadores cualificados.

Tengo muchos lugares favoritos en Londres. Me gusta pasear por la zona sur del río, por la rivera de Southbank. Por otra parte, soy amante del arte urbano, por lo que me encantan las zonas de Clenkerwell y Shoreditch. Me gusta mucho recorrer Londres buscando grafitis de Banksy, uno de mis artistas favoritos. En todos los años que he vivido en el Londres, he visto como ha ido cambiando la ciudad y la situación de los españoles que vienen aquí. Cuando llegué por primera vez necesitaba visado para entrar, pues España no estaba dentro en la Unión Europea. Recuerdo pasarnos las frases en inglés escritas en un papel para el control de pasaportes [risas]. Por suerte, nunca tuve problemas pero algunas amigas mías les tocó volver a España porque no las dejaban entrar.

En cuanto a trabajo, siento que la historia va en círculos y se repite, pero con ciertos matices. Aunque hay muchos españoles que siguen trabajando en situaciones difíciles, hace tres décadas éramos vistos más como simples limpiadores de cualquier hotel que como trabajadores cualificados. Poco a poco hemos ido progresando a tal punto que podemos conseguir cualquier puesto de trabajo. Por eso siempre animo a todos los jóvenes a que salgan de casa y vivan esta experiencia, que además de divertida, les ayudará a aprender a valorar las cosas.

Cuando llegas a una edad y ya no puedes llevar tu ritmo de vida Londres se convierte en una ciudad totalmente inhóspita, puedes encontrarte muy solo si no conoces a nadie o si eres una persona mayor.

No siento nostalgia de España porque viajo a menudo. Aunque Londres tiene un movimiento cultural increíble, como los teatros, cines, exposiciones… echo de menos la cultura española de salir a tomar algo y la facilidad para quedar y ver a los amigos.

Por el momento no entra en mis planes volver a España, aunque siempre se piensa en una futuro a largo plazo. Cuando llegas a una edad y ya no puedes llevar tu ritmo de vida Londres se convierte en una ciudad totalmente inhóspita, puedes encontrarte muy solo si no conoces a nadie o si eres una persona mayor. Creo que seguiré el tópico de los gallegos o de los asturianos: “Me iré a morir a España” [risas].


Written by Espanish in London