Susana Stahmann

30 años. De Santa Cruz de Tenerife. Casi dos años en Londres.

«Trabajo para una conocida cadena de cafeterías, pero inicialmente vine como au pair para aprender inglés. Después de que me quedara sin trabajo, pasé unos meses estancada en Tenerife sin saber qué hacer con mi vida, hasta que hablé con una amiga y me propuso venir a Londres. Quería quedarme en Londres no más de un año para mejorar mi inglés y volver a la isla a buscar trabajo en el sur, pues es un sitio que vive mucho del turismo. Ya viviendo de au pair, me di cuenta de que no estaba mejorando mi inglés (pues vivía con una familia española), por lo que me planteé buscar otro trabajo que me ayudara a interactuar con el idioma y con otras personas.

Yo creo que mi mayor reto fue empezar a hacer amigos desde cero. Tengo que admitir que el primer mes fue bastante duro.

En primer lugar, había elegido Canadá y Australia para empezar una nueva aventura, pero las acabe descartando porque consideré que en Canadá hace mucho frío y que empezar desde cero en Australia resulta mucho más caro que en Reino Unido. Además, si hubiese ido a alguno de estos países solo podría visitar España una vez al año. Así que también por proximidad a mi casa y por otros aspectos decidí venir a Londres.

Yo creo que mi mayor reto fue empezar amigos desde cero. Tengo que admitir que el primer mes fue bastante duro. Llegué en febrero y el tiempo era totalmente distinto al de Tenerife: anochecía a las cuatro de la tarde y siempre estaba nublado. Fue deprimente, sinceramente. Después empecé a hacer muchos amigos y me sentí mucho mejor.

Mi día a día en Londres es monótono. Me levanto muy temprano y suelo trabajar de lunes a viernes. Después de trabajar me voy directamente a casa, aunque a veces aprovecho y voy al gimnasio. En verano me gusta salir por los parques y a hacer visitas culturales. Los fines de semana voy a algún pub con mis amigos o vamos a hacer turismo por la ciudad. Sigo conservando la costumbre de buscar actividades por internet, como festivales, aquí siempre hay algo que hacer.

Londres es una ciudad con una diversidad cultural inigualable. Al principio me chocó bastante porque yo vengo de Tenerife, que es como un pueblo si lo comparas con Londres.

Yo creo que Londres me ha cambiado pero para bien. Pienso que ahora tengo una mente más abierta y soy más valiente. He conocido a un montón de gente “súper chachi”. Londres es una ciudad con una diversidad cultural inigualable. Al principio me chocó bastante porque yo vengo de Tenerife, que es como un pueblo si lo comparas con Londres. Por ejemplo, antes veía a una señora en un pub con los rulos, las uñas recién pintadas y los algodones entre los dedos y me escandalizaba. Ahora puedo ver a un hombre desnudo por la calle y me parece totalmente normal. En parte, esta ciudad me ha abierto mucho más la mente. He conocido a gente de muchos países y culturas distintas, lo que me ha ayudado a aceptar cualquier religión, cultura, estilo de vida o raza.

En verano, los parques son mis sitios favoritos de Londres. En Tenerife me puedo ir a la playa pero no tengo ningún parque como los de aquí. Me gusta pasar la tarde entera en un parque picoteando algo, mirando el cielo, viendo las nubes pasar o simplemente hablando con la gente. En invierno me quedo en mi casa: mi cama es mi sitio favorito de Londres durante esta temporada [risas]. Con el mal tiempo aprovecho para visitar museos y descubrir cosas nuevas en cada esquina. Me encanta de Londres que vas a cualquier sitio y allí hay una historia, una leyenda. Siempre tienes algo nuevo que aprender.

Sin ninguna duda, de lo que más tengo nostalgia es del olor del mar. No te puedes imaginar cuánto se echa de menos.

Lo que más echo de menos es la familia, la playa y el sol. Por suerte mi familia y yo nos vemos y hablamos con bastante frecuencia. Sin ninguna duda, de lo que más siento mas nostalgia es del olor del mar. Cuando aterrizo en Tenerife lo primero que siento es la brisa marina y el olor a salitre.

Por ahora estoy muy bien en Londres, pero ya veremos lo que me depara el próximo año. Creo que volveré a España en un año o dos, aunque primero quiero perfeccionar mi nivel de inglés. Pienso que a todo el mundo le entran ganas de volver a su sitio después de haber vivido en una ciudad tan grande como esta. No obstante, siempre cabe la posibilidad de que, cuando vuelva a Tenerife, la isla se me haya quedado pequeña y necesite volver a Londres.


Written by Espanish in London